El aval es una figura frecuente en contratos de arriendo, créditos bancarios y financiamientos comerciales. Sin embargo, pocas personas comprenden realmente el alcance de esa firma. No se trata de un simple respaldo moral. Es un compromiso legal y puede tener consecuencias profundas.
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¿Qué conlleva ser aval?
Cuando alguien acepta ser aval, se obliga a pagar la deuda si el deudor principal no cumple. Así de claro.
La institución acreedora puede exigir el pago total al avalista, incluso antes de agotar todas las instancias de cobro contra quien pidió el crédito. En la práctica, el aval responde con su propio patrimonio. Con sus bienes y su estabilidad financiera.
Muchas veces el aval surge por confianza. Entre familiares, amigos y/o parejas. Pero la confianza no reemplaza la información. Firmar como aval implica asumir el mismo riesgo que quien solicita el dinero.
Si la deuda cae en morosidad, el aval puede enfrentar cobranzas extrajudiciales.
A su vez, demandas civiles y/o embargos.
Existe además un impacto silencioso. El historial financiero del aval también puede verse afectado si la obligación no se paga. Esto dificulta futuros créditos, limita oportunidades y genera estrés.
¿Se puede evitar el riesgo?
La mejor herramienta es la prevención.
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- Leer cada cláusula.
- Evaluar la capacidad real de pago del deudor.
- Solicitar copia del contrato.
- Incluso fijar límites, cuando la ley lo permite.
- En algunos casos es posible negociar condiciones menos gravosas o establecer garantías parciales.
Ser aval no es un favor menor. Es una responsabilidad legal completa. Antes de firmar, conviene preguntar, informarse y asesorarse.
En Deudas.cl explican que muchas personas descubren su calidad de codeudor solo cuando reciben una notificación de cobranza. Por eso la educación financiera es clave. Entender lo que se firma puede marcar la diferencia entre un gesto solidario y un problema financiero de largo plazo.
Nuestro equipo de especialistas puede ayudarte a revisar tu caso y encontrar la mejor estrategia para que recuperes tu tranquilidad.
